El presidente Ollanta Humala lucha para recuperar su equilibrio en medio de una marea de publicidad adversa que rodea a su segundo Vicepresidente, Omar Chehade. Esta semana él ha creado oficialmente un nuevo ministerio para la inclusión social –la iniciativa de política insignia de su campaña electoral. Humala ha expresado su apoyo total para las investigaciones sobre el supuesto tráfico de influencia de Chehade [IL-11-42]. El parece estar intentando enviar un poderoso mensaje, no solamente al público acerca de la sinceridad de sus intenciones para combatir la corrupción en la vida pública, sino también a los ministros de su gabinete que él tendrá una mirada indulgente para esa clase de cosas.End of preview - This article contains approximately 1050 words.
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