El Presidente Juan Manuel Santos está ante un dilema estratégico. El exitoso golpe militar contra el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Alfonso Cano, ha incitado a algunos a pedir a Santos que aproveche este momento para hacer propuestas de paz a las Farc, lo que permitiría al gobierno concentrar más recursos en las políticas sociales. Para otros, liderados por el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), cualquier avance en ese sentido sería anatema. Por su lado, el secretariado de las Farc, se ha movido rápidamente para consagrar al sucesor de Cano, en un intento por proyectar hacia afuera una unidad de propósitos y un liderazgo cohesionado. Las Farc reaccionaron de manera beligerante a los pedidos del gobierno para que las guerrillas se desmovilicen, pero deliberadamente dejaron abierta la posibilidad de conversaciones. End of preview - This article contains approximately 1562 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options