Bolivia se ha convertido en último país en la región en recurrir a los militares frente al creciente delito. La semana pasada, el Presidente Evo Morales desplegó unos 2.300 soldados en las cuatro ciudades más grandes de Bolivia –La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, y El Alto– como medida temporal, para asistir a la policía en sus tareas. Criticada por la oposición como “improvisada”, la decisión sigue a las recientes protestas contra el delito, llamados a la reinstalación de la pena de muerte y con el primer sondeo hasta ahora nunca antes hecho por el gobierno sobre la seguridad ciudadana, que indica que la seguridad está al tope de la lista de preocupaciones del público. Que el gobierno está tomando el tema seriamente se refleja en las reuniones de alto nivel así como también en los esfuerzos en marcha para elaborar un borrador de ley sobre seguridad ciudadana.End of preview - This article contains approximately 896 words.
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