Si las confrontaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y las fuerzas de seguridad del estado fueran definidas como de ‘ojo por ojo’, las pérdidas sufridas por las guerrillas durante la semana pasada han sido mucho más duras que las pérdidas iníciales causadas por la guerrilla. El 17 de marzo, el décimo frente de las Farc, que opera en la frontera este del departamento de Arauca, emboscó al 16to batallón de energía y rutas del ejército colombiano en la municipalidad rural de Arauquita, matando a 11 soldados –la mayoría de ellos jóvenes reclutas que promediaban 19 años de edad. Las fuerzas de seguridad respondieron con dos operaciones separadas en los departamentos de Arauca y Meta, matando un total de 69 guerrilleros, incluidos varios comandantes de nivel medio.End of preview - This article contains approximately 893 words.
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