El impresionantemente sofisticado hospital Sírio-Libanês en São Paulo emitió un breve boletín médico el 28 de marzo dando de alta al ex presidente de Brasil, Lula da Silva (2003-2010) luego de su reciente episodio de cáncer de garganta. “La resonancia nuclear magnética y los exámenes laringoscópicos muestran la ausencia de cualquier tumor visible,” expresó el hospital en una declaración firmada por los directores técnicos y clínicos, e incluyendo los nombres de los seis destacados médicos que condujeron el proceso de tratamiento. Más tarde ese mismo día, José Chrispiniano, un vocero del ‘Instituto de Ciudadanía’ de Lula, dijo que el cáncer diagnosticado en octubre pasado, estaba “en completa remisión”. El mismo día, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, retornó de Cuba, donde se sometió a una ronda inicial de radioterapia adicional por su cáncer (y una bendición privada del visitante Papa Benedicto XVI), el cual el presidente admitió a fines de febrero que había recurrido, cerca de tres meses después del día en que él se había declarado a sí mismo curado públicamente.
End of preview - This article contains approximately 432 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options