Colombia celebró esta semana la liberación de los últimos 10 llamados ‘prisioneros intercambiables’ (miembros de la policía y de las fuerzas armadas) tenidos en cautividad por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) por más de una década. El gesto unilateral del grupo guerrillero de mayor permanencia del mundo cierra uno de los capítulos más infames del conflicto interno colombiano, pero está lejos de ser el final de la historia. Las celebraciones de los familiares de estos rehenes quienes fueron liberados, han sido empañadas por el continuo sufrimiento de aquellos civiles que permanecen en cautiverio (o aquellos de quienes se desconocen sus paraderos). El número exacto no está claro, pero las estimaciones compiladas por las ONGs locales las ubican entre 405 y 725 [IL-12-09].End of preview - This article contains approximately 764 words.
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