España está a la cabeza de la línea, pero la cola de países que se quejan acerca de la decisión de esta semana de la Presidenta Cristina Fernández de re-nacionalizar Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), la subsidiaria local de Repsol de España, está creciendo a medida que pasan las horas. Como Fernández continúe haciendo cambios radicales de política, la confianza en el país se está desmoronando más rápidamente que una casa de naipes en un día de viento; con esto también se desvanece la capacidad del gobierno para retornar a los mercados de créditos internacionales, de los cuales ha sido excluido desde el default del 2001.End of preview - This article contains approximately 610 words.
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