EU y Brasil, una vez más, están en desacuerdo sobre la política exterior. El 1 de junio, Mike Hammer, el Sub-secretario de Estado para Asuntos Públicos de EU, pidió “más acción” de Brasil para presionar al Presidente de Siria, Bashar al-Assad. En una rápida y firme réplica, el canciller de Brasil Antonio Patriota insistió en que el compromiso de Brasil para apoyar el plan del Secretario General de la ONU Kofi Annan para abordar la crisis en Siria fue “quizá mayor que el de EU”. Agregó que Brasil no solamente respaldó el plan de Annan sino también una resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (UNHRC, siglas en inglés) pidiendo que Assad permita el envío de un equipo independiente, encabezado por un brasilero, para investigar la masacre de unos 100 civiles en el pueblo de Houla el 15 de mayo.End of preview - This article contains approximately 1111 words.
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