Julián Assange, el fundador de
WikiLeaks, ingresó a la embajada ecuatoriana en Londres el 19 de junio, en busca de asilo. A primera vista, Assange y el Presidente Rafael Correa podría parecer una extraña pareja. Assange, un cruzado de la libertad de información; Correa, un cruzado contra la libertad de criticarlo. Sin embargo, Correa, quien está evaluando si permitir que los ministros de su gabinete otorguen entrevistas en el futuro a las compañías de medios privados, claramente tiene una debilidad por Assange, el hombre que dejó sin ropas ‘al Imperio’ al publicar cables diplomáticos de EU filtrados a fines del 2010, otorgándole una larga entrevista muy recientemente.
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