El Presidente Rafael Correa no es alguien que evite ser el centro de la atención. El hombre que invitó al Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, a los balcones del palacio presidencial Carondelet el pasado enero, y bromeó que si él había venido a Ecuador buscando uranio quedaría decepcionado, pues el país no lo exporta, ahora de nuevo está ocupando los titulares. La administración Correa otorgó asilo diplomático el 16 de agosto a Julian Assange, el fundador del sitio web
WikiLeaks, quien se escabullo en la embajada ecuatoriana en Londres desde el 19 de junio, donde buscó refugio después de perder su batalla legal para evitar su extradición a Suecia para enfrentar una investigación acerca de alegatos de abuso sexual.
End of preview - This article contains approximately 1412 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options