Es habitual que el vencedor atraiga la mayor parte de la atención después de unas elecciones, pero aunque intente todo lo que quiere, el presidente electo, Enrique Peña Nieto, no parece ser capaz de hacer a un lado a su derrotado rival izquierdista, Andrés Manuel López Obrador. Una vez más, López Obrador aseguró su permanencia en el centro de la atención esta semana anunciando frente a decenas de miles de seguidores reunidos en el Zócalo, la principal plaza de Ciudad México, el 9 de septiembre, que él dejaba el Movimiento Progresista (MP), la coalición en representación de la cual él buscó su elección. Su anuncio, que ha sumergido a la Izquierda en una profunda introspección, en última instancia, podría beneficiar a Peña Nieto.
End of preview - This article contains approximately 1446 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options