Los recientes acontecimientos en Bolivia han sido bienvenidos como significativos pasos hacia adelante paran el sistema de justicia del país. El tribunal constitucional pluricultural (TCP) dictaminó contra el delito de
desacato (que abarca difamación y calumnia) contra altos funcionarios públicos, así como también contra la aplicación retroactiva de la controversial ley anticorrupción, la ‘Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz’. El presidente Evo Morales también saludó como un progreso la elección de Ramiro Guerrero Peñaranda como el nuevo fiscal general –una designación que ha sido llenada de forma interina desde el 2006. Sin embargo, esto ha sido recibido con menos entusiasmo por la oposición, que sospecha de los vínculos pasados de Guerrero con el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales.
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