A una semana de su victoria presidencial y Otto Pérez Molina ya ha recibido su primera prueba de los problemas que le esperan en los próximos tiempos cuando él asuma el poder en enero de 2012, con sólo 58 de las 158 bancas. Eso ha surgido en relación a sus dos prioridades económicas inmediatas, ambas son clave para implementar su plan de gobierno –la aprobación del presupuesto del Estado de 2012 y la reforma fiscal. La última –que el derechista Partido Patriota (PP) bloqueó durante todo el curso del actual gobierno del Presidente Álvaro Colom– también promete probar su capacidad de negociación con el poderoso lobby del sector privado, Cacif, que apoyó su candidatura. End of preview - This article contains approximately 1211 words.
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