La corte suprema electoral (CSE) anunció esta semana los resultados finales de la elección del 6 de noviembre que otorgó al Presidente Daniel Ortega 62,46% de los votos y a su Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) 62 bancas en la nueva asamblea nacional de 92 miembros. A pesar de las grandes dudas en curso relacionadas con la legitimidad de su victoria, el resultado parece que se mantendrá: aunque cita “irregularidades”, el informe final de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), halla que los resultados de su monitoreo eran “consistentes” con los emitidos por la CSE. Esto, junto con el aval general de la misión de observadores de la Unión Europea (UE), está en marcado contraste con las reacciones previas ante la fraudulenta votación municipal de 2008 [IL-08-47] y sugiere que la comunidad internacional, que está actualmente preocupada con la crisis de la Eurozona, está tratando de barrer la elección bajo la alfombra. End of preview - This article contains approximately 836 words.
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