Aunque económicamente es altamente cuestionable, políticamente fue un golpe maestro. Faltando menos de tres meses para las elecciones presidenciales, el Presidente Rafael Correa ha logrado que la Asamblea Nacional apruebe un proyecto de ley que obliga a los bancos a financiar un incremento en el Bono de Desarrollo Humano (BDH), un esquema de transferencia de dinero en efectivo en beneficio de los pobres. La mayoría de los partidos de oposición tuvieron que apoyar a la Alianza País (AP) de Correa, por temor a recibir una paliza en las urnas si eran vistos “defendiendo” al sector bancario por sobre los sectores más pobres de la sociedad.
End of preview - This article contains approximately 1155 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options