El Presidente Alvaro Uribe no recibió el incentivo que deseaba antes
de su visita a Argentina, el 28 de agosto, para asistir a la cumbre
extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que debatirá el
tema de las bases militares en Colombia que serán utilizadas por EU. La cámara
baja del congreso no logró aprobar la convocatoria a un referéndum que le
permitiría a Uribe buscar la reelección en mayo de 2010. En cambio, Uribe viaja
a Bariloche con el telón de fondo de un mayor deterioro en las relaciones con
Venezuela luego del intercambio de diatribas entre los dos países durante una
reunión del consejo permanente de la Organización de Estados Americanos
(OEA).
La cámara baja fue convocada -en vano- dos veces, para votar sobre el
referéndum de la reelección esta semana. Finalmente fue forzada a levantar la
sesión cerca de la medianoche del 25 de agosto, cuando 92 de los 166 diputados
se recusaron a sí mismos de la votación. El problema central fue que 86
diputados temían afrontar procedimientos legales si apoyaban el referéndum: la
corte suprema los está investigando por contravenir el procedimiento legal en
setiembre último, al votar a favor del borrador original del referéndum (que fue
interpretado como permitiendo a Uribe competir de nuevo solamente en 2014) antes
que las 4m de firmas de la petición pública hayan sido aprobadas por las
autoridades electorales. La corte también está investigando cómo fue financiada
la recolección de firmas.
La mayoría Uribista tenía que considerar individualmente cada requerimiento
de recusación para autorizar a votar a los diputados. Ese proceso continuó el 26
de agosto, con el precandidato presidencial por el Partido Liberal (PL), Rafael
Pardo, retrasando las cosas aún más afirmando que el gobierno había reservado
US$110m en un fondo destinado a la seguridad ciudadana, con el fin de comprar
votos. El gobierno negó con fuerza esas afirmaciones; por su lado, la oficina
del fiscal general dijo que investigará los alegatos.
La cámara baja volverá a considerar el referéndum el 1 de setiembre. El
gobierno confía que tendrá suficientes votos, pero el retraso en la cámara baja
podría terminar desbaratando el intento de Uribe de una potencial reelección.
Son varios los obstáculos que aún permanecen y ya no hay mucho tiempo para que
Uribe los pueda superar. La fecha tope para presentar las candidaturas
presidenciales es el 30 de noviembre.
Asumiendo que la cámara aprueba el referéndum, eso dejará sólo tres meses. El
referéndum entonces pasará a la corte constitucional (CC), que dispone de hasta
90 días para considerarlo. Es probable que el gobierno para acelerar sus
deliberaciones: en marzo, el congreso designó a dos magistrados, nominados por
Uribe, para la CC de nueve miembros. Ambos tenían un rasgo distintivo: la
lealtad a Uribe [IL-09-13]. Las autoridades electorales entonces necesitarán al
menos dos meses para organizar el referéndum, aunque con el alto rating de
aprobación que disfruta Uribe, eso no debería ser un problema.
Chávez eleva la tensión
Gran parte del apoyo a Uribe
deriva de su manejo del conflicto interno con las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc) y su capacidad para hacer frente al
Presidente de Venezuela, Hugo Chávez , que tiene un rating de desaprobación de
90% en Colombia.
Chávez fortaleció las ambiciones de reelección de Uribe esta semana. Si fue
inadvertidamente o deliberado (él sabe que Uribe es su contraparte perfecta) es
un punto discutible. En su programa semanal, Aló Presidente, Chávez acusó a
Uribe de tratar de “impedir que el Chavismo llegue a Colombia". Dijo que la
“burguesía" colombiana temía que su mensaje llegue al pueblo. Luego pidió a los
colombianos “únanse a nosotros para construir la madre patria de Bolívar de la
Gran Colombia". También instruyó a su ministra de información, Blanca Eckhout,
para que tome todos los pasos necesarios a fin de asegurar que su mensaje llegue
a los colombianos.
Chávez dijo que él usaría a sus aliados colombianos -su profesada admiración
por el opositor Polo Democrático Alternativo (PDA) podría convertirse en el
“beso de la muerte" dado su alto rating de desaprobación en Colombia- para
diseminar su mensaje. También ordenó una investigación de todas las empresas
colombianas en Venezuela (unas 300) para asegurar que ellas no son frentes para
el lavado de dinero de la droga.
Uribe no respondió en persona, pero el 26 de agosto el embajador de Colombia
ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos, presentó “la más enérgica protesta" contra lo
que describió como “el proyecto intervencionista [de Chávez , que] viola
principios fundamentales de las relaciones entre los estados," durante una
sesión del consejo permanente de la OEA. Pidió a Chávez que use sus “habilidades
y talentos" de manera constructiva en la región “sin sembrar el odio, respetando
las diferencias y sin intervenir en los asuntos internos de Colombia".
El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, no replicó directamente.
En cambio, él apuntó a la “oligarquía colombiana" y a “países que parecen ser
adictos a la guerra". El acusó a Uribe de “incitar un creciente sentimiento
anti-venezolano en Colombia". Chávez defendió sus declaraciones en el discurso
televisado el 26 de agosto: “Estamos obligados a usar todos nuestros esfuerzos
para asegurar que nuestras voces y nuestras verdaderas ideas lleguen al pueblo
colombiano frente a la andanada de mentiras. No es expansionismo hablar de
nuestra verdad," dijo. Chávez afirmó que el plan de las bases Colombianas-EU,
está apuntando a desmantelar su revolución Bolivariana. Dijo que el declarado
propósito de las bases era una cortina de humo, debido a que “el gobierno de
Colombia no tiene ningún interés en poner fin al tráfico de drogas, pues es un
narco-estado".
Nueva generación
Uribe está determinado a mostrar que su
política de seguridad democrática (PSD) no se trata solamente de derrotar a las
Farc, sino también tomar duras medidas contra el tráfico de drogas. Sin embargo,
el problema que enfrentará él, o su sucesor, es la constante mutación del
desafío armado en Colombia.
Sólo la semana pasada, la ONG Fundación Nuevo Arco Iris, difundió un estudio
sobre los grupos criminales emergentes, conocidos como “Bacrim". En el estudio
se afirma que hay unos 10.000 combatientes en 82 grupos operando en unas 273 de
las 1.119 municipalidades de Colombia. La mitad de esos combatientes está
compuesta de paramilitares desmovilizados, arguye, mientras que el resto son
nuevos reclutas. Dice que fue difícil definir el Bacrim pues ellos no tienen una
agenda ideológica, y sólo 42% de sus financias proviene del tráfico de drogas, y
el 58% restante de la extorsión, apropiación de tierras, y el delito urbano.
La oficina del defensor público coincide con Nuevo Arco Iris sobre el número
de bandas, pero afirma que operan en sólo 141 municipalidades. La policía
nacional, que dice que ha conducido más de 200 operaciones contra el Bacrim en
meses recientes, afirma que hay solamente 4.000 combatientes que pertenecen a
ocho grupos que operan en 141 municipalidades.
La economía en Colombia podría plantear el mayor desafío para las esperanzas
de reelección del Presidente Alvaro Uribe, especialmente si su par venezolano,
Hugo Chávez , cumple con su amenaza de restringir las importaciones colombianas.
La producción industrial cayó en 6,6% en junio, de acuerdo con la agencia
nacional de estadísticas, Dane. De las 48 categorías industriales, sólo siete
registraron crecimiento, pero la manufactura automotriz y la refinación de
petróleo fueron los golpeados más duramente. El gobierno predice un crecimiento
de entre 0,5% y 1,5% este año, pero esto puede ser bastante optimista si el
comercio con Venezuela cae agudamente.