ECUADOR: La franca agenda política interna de Correa
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha expresado el más abierto apoyo a su par venezolano, Nicolás Maduro, desde el brote de la acrecentada tensión diplomática con EU en semanas recientes. Esta retórica de solidaridad no ha causado sorpresa, dadas las muchas profesadas similitudes ideológicas entre la ‘Revolución Ciudadana’ de Correa y la ‘Revolución Bolivariana’ de Maduro. Pero también hay un subtexto interno. Correa ha expresado en meses recientes su preocupación acerca de una “restauración conservadora” en Ecuador, y la tradicionalmente difusa oposición política ecuatoriana ha reaccionado ante la represión de prominentes políticos opositores en Venezuela, intentando hacer a un lado sus diferencias para “defender la democracia” y “unirse” para confrontar a Correa en las elecciones presidenciales del 2017.
“Debe ser una broma de mal gusto, que nos recuerda las horas más oscuras de nuestra América, cuando recibíamos invasiones y dictaduras impuestas por el imperialismo, ¿No pueden entender que América Latina ha cambiado?”. La crítica del presidente Correa, ante la categorización hecha por EU acerca de Venezuela como una “extraordinaria amenaza a su seguridad nacional”, fue expresada de manera más vociferante que cualquier otro jefe de estado, y Quito se apresuró a intervenir para sostener una reunión extraordinaria de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) durante el fin de semana para condenar a EU, después de que Uruguay, actual presidente pro-témpore de la organización, no expresara la inequívoca solidaridad exigida por la Izquierda Latinoamericana.
La respuesta de Correa conlleva una resonancia agregada debido a los acontecimientos políticos en su país. Una triple alianza de la oposición política está tomando forma en Ecuador. Dada la fragmentada naturaleza de la oposición en Ecuador, es aún muy temprano para decir si la misma podría ser capaz incluso de conformar una coalición ineficaz y desunida como la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela, pero vale monitorearla debido a que Correa ha confrontado una oposición limitada durante sus ocho años en el poder y debido a que es un resultado directo de la represión a prominentes políticos de la MUD en Venezuela, incluido el arresto de Antonio Ledezma, el alcalde del municipio de Libertador de Caracas en semanas recientes.
Los alcaldes de las principales ciudades de Ecuador, Quito y Guayaquil, Mauricio Rodas, y Jaime Nebot respectivamente, se reunieron recientemente con el prefecto de la provincia de Azuay, Paúl Carrasco, para lanzar “un especio democrático de unidad”, pidiendo a todos los ecuatorianos a que se unan a ellos para defender la democracia en el país. La importancia de la reunión se halla en el hecho de que Nebot es una figura central de la Derecha; Rodas, un centrista; y Carrasco, un izquierdista. Aún así, los tres parecen preparados para dejar de lado sus diferencias ideológicas, coincidiendo en que “solamente la unidad en la diversidad nos traerá mejores días”.
Si los tres hombres estarán preparados para subordinar sus respectivas ambiciones políticas para apoyar a un candidato de la unidad, cuando llegue el momento de las elecciones presidenciales en el 2017 se puede decir que es algo discutible. Pero el gobierno tomó nota de la amenaza. Óscar Bonilla, el secretario de acción política de la gobernante Alianza País (AP), por ejemplo, tuiteó que la reunión fue testigo de “una alianza antinatural entre la pseudo Izquierda y la recalcitrante Derecha”.
La polarización de la política también está causando divisiones dentro del movimiento indígena del país. La administración Correa ha sido hábil en explotar estas divisiones durante años, pero ha elevado sus intentos en meses recientes. Durante la Navidad, un nuevo grupo, la Alianza Indígena por la Revolución Ciudadana, fue forjado para unir al sector indígena detrás del gobierno. Incluye a miembros de varios grupos indígenas, incluida la principal organización indígena Conaie, que ha sido la más crítica de Correa (ver abajo).
- Protestas de Conaie
Cientos de manifestantes y activistas indígenas marcharon por las calles de Quito el 5 de marzo para entregarle a la Asamblea Nacional una propuesta sobre la controversial ‘ley de la tierra’, que los legisladores están debatiendo. La marcha fue organizada por Conaie, que montó una “Cumbre del Pueblo’ para analizar la situación actual y un plan de acción, si el gobierno no presta atención a sus demandas. Conaie alega que el gobierno se está preparando para despojar a los indígenas de sus derechos ancestrales.