RASTREANDO TENDENCIAS
REGION | Paraguay se ‘des-Mercosurisa’. El 16 de septiembre el Presidente de Paraguay, Horacio Cartes, y su contraparte de Chile, Sebastián Piñera, firmaron un nuevo acuerdo que apunta a impulsar el comercio y la inversión bilateral. El acuerdo fue firmado durante la visita oficial de dos días de Cartes a Chile, su segunda visita de Estado desde que asumió el poder el mes pasado. Esto es beneficioso para Cartes, quien está concentrado en reconstruir las relaciones de Paraguay con sus vecinos regionales, que fueron cortadas después del juicio político en junio del 2012 del ex presidente, Fernando Lugo (2008-2012).
Que Cartes haya sellado un acuerdo con Piñera después de que su visita de Estado inaugural a Argentina la semana pasada no produjera resultados concretos, sugiere que bajo Cartes, Paraguay seguirá moviéndose fuera de la órbita del Mercado Común del Sur (Mercosur), del cual fue temporalmente suspendido políticamente después del juicio a Lugo, y se acercará al grupo rival de la Alianza del Pacífico, del cual Chile es un importante miembro. Desde que los gobiernos de tendencia de Izquierda se consolidaron en el Mercosur, el bloque comercial se ha vuelto crecientemente politizado y ha perdido su orientación económica. En contraste, la Alianza del Pacífico (compuesta por Chile, Perú, Colombia, y México) ha probado ser más pragmática y enfocada, lo que le ha permitido emerger rápidamente como un viable proyecto de integración económica regional alternativo al Mercosur.
Durante la suspensión temporal de Paraguay del Mercosur, el gobierno interino liderado por el ex presidente, Federico Franco (2012-2013), solicitó y obtuvo el estatus de observador en la Alianza del Pacífico (el primer paso para convertirse en miembro). Esto provocó la especulación de que Paraguay se estaba preparando para retirarse por completo del Mercosur. Cartes, quien a diferencia de Lugo no está identificado con la Izquierda, enfatizó que mientras su gobierno buscará reconstruir las relaciones con el Mercosur, también está interesado en explorar otras opciones para así reducir su dependencia del Mercosur, o como lo ha expresado Cartes “para des-Mercosurizar las relaciones exteriores de Paraguay”. Esto ha sido tomado como significando que bajo Cartes el Paraguay buscará modificar las normas del Mercosur, para permitir a sus miembros individualmente puedan negociar acuerdos comerciales con terceros países y no tener que hacerlo como bloque, lo que a menudo complica las negociaciones.
Mientras Cartes aceptó la invitación personal de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, para hacer de la Argentina (el segundo mayor socio comercial de Paraguay) su primera visita oficial en el exterior, para poder discutir las relaciones bilaterales y la rehabilitación plena de Paraguay en el Mercosur, él intencionalmente eligió a Chile (el séptimo mayor socio comercial de Paraguay, cuarto en la región) como su segundo destino, antes de un viaje a Brasil (el principal socio comercial de Paraguay), programado para fin de mes (él tiene anotado otro viaje a Uruguay para octubre). En una conferencia de prensa conjunta Piñera dijo que bajo el nuevo acuerdo Chile ayudaría a Paraguay a aprovechar por completo una provisión chilena de 1968 que permite que las importaciones y exportaciones paraguayas utilicen el puerto chileno de Antofagasta sin pagar tarifas o derechos. Paraguay nunca ha tomado la ventaja total de esta provisión, en parte debido al hecho de que la mayor parte de los bienes destinados para/o viniendo de Paraguay tienden a pasar por el puerto chileno de Iquique, localizado a 419kms al norte de Antofagasta y que disfruta de mejores conexiones con Paraguay. De hecho, los líderes explicaron que ellos habían acordado convocar una comisión bilateral de integración física en los próximos tres meses, que tendrá la tarea de llevar adelante un estudio para determinar la situación actual de las conexiones físicas entre los dos países y para determinar los pasos necesarios para mejorar la conectividad.
Piñera dijo que el nuevo acuerdo podría “cuadruplicar” el comercio bilateral, de US$700m actualmente, y también ayudar a Paraguay a incrementar sus exportaciones no solamente a Chile, sino también a la región Asia-Pacífico. Por su lado, Cartes reconoció que Paraguay tiene un retraso de décadas en el desarrollo de su infraestructura, pero señaló que esto significa que hay un “enorme potencial” para desarrollar puertos, aeropuertos y carreteras que “podrían atraer la inversión chilena”. Teniendo presente su próxima visita a Brasília, Cartes agregó que el nuevo acuerdo beneficiaría no solamente a Paraguay sino también a “otros países, tales como Brasil, que podría aprovechar la ventaja de un acceso mejorado al pacífico vía Paraguay”.
Cartes y Piñera también expresaron un interés en promover una mayor integración energética entre los dos países. Significativamente, Paraguay, que comparte grandes represas hidroeléctricas con Brasil y con Argentina, es un exportador neto de energía mientras que Chile es un importador neto de energía. La idea de Paraguay de poder vender parte de su superávit de energía a Chile ha estado rondando por cierto tiempo. Sin embargo, esto ha estado estancado por la falta de infraestructura apropiada y por el hecho de que tanto Brasil como Argentina (que actualmente compran la mayor parte del superávit de energía de Paraguay) han bloqueado indirectamente los intentos de Paraguay para vender su porción de la energía producida en las represas bilaterales a Chile rehusándose a proveer su red de energía para suministrar la energía.
- Proteccionismo argentino
El 18 de septiembre el ministro de desarrollo, industria & comercio de Brasil, Fernando Pimentel, le dijo a la cámara de diputados de Brasil que Argentina ha “intensificado” sus medidas proteccionistas, “afectando las exportaciones de Brasil”. Durante su presentación de las últimas (decepcionantes) cifras de exportación al congreso, Pimentel dijo que “Estamos experimentando una difícil situación estacional con nuestros hermanos argentinos. Las medidas proteccionistas se han intensificado allá, y hay retrasos en la aprobación de las licencias de importación para productos brasileros […] esto tiene que ver con la necesidad de Argentina de obtener una balanza comercial más robusta. Como nosotros somos sus principales socios comerciales y la balanza de comercio [bilateral] es favorable a Brasil, nosotros terminamos siendo los más afectados”. Pimentel se quejó que “cada año es la misma historia”.
