COLOMBIA | Respondiendo a los bajos precios del petróleo. El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, buscó aplacar esta semana las preocupaciones acerca de los declinantes precios del petróleo. El Presidente Santos dijo que su gobierno se concentraría en impulsar el sector de la construcción y vivienda para tratar de mitigar el impacto sobre la economía local de la caída en el precio del petróleo y mantener bajo el desempleo, que cerró el 2014 en un 9,1%, el nivel más bajo de los últimos 14 años, de acuerdo con el departamento de estadísticas (Dane).
Hablando en el programa, Agenda Colombia, de la televisión estatal, Santos admitió que el escenario económico durante los próximos años “no será tan optimista” como en años recientes, y que la caída en el precio del petróleo tendría un impacto, especialmente sobre las inversiones.
“Lo que estamos haciendo es buscar cómo neutralizar estos aspectos negativos con un mayor dinamismo en sectores como la construcción y vivienda”, dijo Santos. Él alegó que Colombia aún tiene “espacio para maniobrar” debido a que las finanzas públicas han sido manejadas responsablemente, y que su gobierno se esforzará en mantener bajo el desempleo, afirmando que durante su primer mandato (2010-2014), se cumplió el objetivo de crear 2,5m de empleos, con alrededor del 75% de estos empleos en el sector formal.
Santos respondía al pronóstico de alguna manera sombrío del banco central, el Banco de la República, que confirmó la semana pasada que el actual precio del petróleo estaba “más del 50% por debajo del nivel de mediados del 2014”, lo que ha resultado en “una caída en las ganancias nacionales, que ha tenido repercusiones para la balanza comercial y las finanzas públicas”. El banco predijo que la economía crecería un 3,6% en el 2015, menor que el pronóstico del gobierno del 4,2%.
ECUADOR | Rodas y Correa se pelean por el metro de Quito. Mauricio Rodas, el alcalde opositor de la capital de Ecuador, Quito, congestionada por el tráfico, ha anunciado que el antiguo proyecto de construir un metro subterráneo seguirá adelante.
Luego de asumir el cargo en mayo del 2011, Rodas, que pertenece a la opositora Sociedad Unida Más Acción (Suma), se enzarzó en una gran riña sobre financiamiento del metro con el Presidente Rafael Correa. Correa había prometido poner la mitad del dinero para el esquema, cuyo costo fue fijado originalmente en US$1,5mm por el predecesor de Rodas, Augusto Barrera de la gobernante Alianza País (AP) de Correa. Barrera había (controversialmente) pagado a la compañía del metro de España, el Metro de Madrid, US$29m, por un estudio preliminar para determinar los costos.
Ante su fallido intento de reelección como alcalde en febrero del 2014, Barrera inició los trabajos para construir las dos estaciones principales del metro sin aguardar por la licitación principal, con la congestión peor que nunca convirtiéndose en un tema clave en la contienda por Quito. Sin embargo, las cuatro ofertas sometidas a la nueva administración municipal para el proyecto principal en julio del 2014 llegaron bien por encima de los US$1,5mm (entre US$1,7mm y US$2mm), cubriendo el proyecto de incertidumbre y provocando que Rodas le pida a Correa que ayude para completar el déficit (Rodas acusó, más o menos, a Barrera de incompetencia).
Sin embargo, con las finanzas del gobierno central bajo presión debido a la caída en los precios del petróleo, Correa declinó y replicó que la municipalidad tenía que hallar los fondos por sí misma.
Aún así, con un ojo puesto en la elección presidencial del 2017, en la cual se espera que ambos hombres compitan (Correa, pendiente de la aprobación final en el congreso nacional de una enmienda constitucional para permitirle hacerlo; y Rodas, por segunda vez, habiendo quedado en un distante cuarto lugar en la contienda del 2013), es en interés de ambos tener el proyecto en marcha.
El 2 de febrero, Rodas dijo que la municipalidad estaba dispuesta a asumir cerca de US$500m, de deuda adicional de instituciones multilaterales para financiar el proyecto. Correa, por su parte, acordó firmar una garantía para la incrementada deuda municipal.
Rodas ahora comenzará las negociaciones con el oferente más competitivo, un consorcio compuesto del gigante de Brasil, Odebrecht y la firma de ingeniería de España, Acciona.
Rodas también anunció recientemente la construcción de varios teleféricos para Quito, similares a los de La Paz (Bolivia) y Medellín (Colombia). Ese proyecto estará terminado antes que el del metro, que está programado que absorba 42 meses en total, y le debería permitir a Rodas reclamar el legado como el hombre que revolucionó el sistema de transporte en la capital, el distrito electoral más grande del país.
Oficialmente conocido como el ‘Proyecto de la Línea Uno del Metro de Quito’, el esquema prevé un vía de metro de 23kms yendo norte-sur a través de la capital de Ecuador, con 15 estaciones en total, seis de las cuales estarán integradas con el servicio metropolitano de autobuses.