Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(Farc) liberaron a cinco rehenes durante el curso de la semana pasada. Se espera
que el grupo de guerrillas libere a su final rehén político en poco tiempo más.
Las Farc mantendrán ahora a sólo 23 rehenes -todos miembros de las fuerzas de
seguridad- a los que clasifican como “canjeables". Mientras algunos guerrilleros
de las Farc estaban involucrados en la liberación de los rehenes, otros estaban
preparando dos explosiones de bombas, que tuvieron lugar en el espacio de seis
días, en Bogotá y Cali: esto puede simbolizar un cambio de táctica, de los
secuestros a una estrategia de ofensiva con bombas.
Contrariamente a las previas liberaciones de rehenes, la liberación de tres
oficiales de policía y un soldado (todos secuestrados en 2007) y el ex
gobernador de Meta, Alan Jara (secuestrado en 2001) fue completada sin mediación
internacional, y el circo mediático que eso genera. Sin embargo, hizo todo lo
posible para atraer la atención internacional de los medios, liberando a los
rehenes en días diferentes. Un ex diputado departamental de Valle del Cauca,
Sigifredo López, que fue secuestrado con 11 colegas diputados en 2002, se
esperaba que sea liberado el 5 de febrero: sus colegas fueron muertos en un
“fuego cruzado", de acuerdo con las Farc, en junio de 2007.
En la misma semana de la liberación de rehenes, una bomba explotó frente al
local de Blockbuster en el centro de Bogotá y un auto-bomba destruyó
parcialmente un cuartel central de la policía en Calí. Dos personas murieron en
el atentado a Blockbuster, que parece ser en respuesta a la negativa de los
dueños de pagar “dinero de protección". El atentado en Cali produjo tres
muertos: otras 30 personas fueron heridas.
Hay signos que las Farc está expandiendo su esquema de extorsión. Más de 60
compañías, incluidos Blockbuster y Carrefour, afirman haber recibido exigencias
de pagos. Las bombas podrían significar un cambio de táctica. Mantener rehenes
es costoso y logísticamente complicado, especialmente cuando el territorio de
las Farc está siendo afectado por las ofensivas militares. Condenado por
gobiernos de toda clase, también ha dañado la imagen internacional de las Farc.
Los atentados urbanos, por el otro lado, son menos costosos financieramente y
(comparativamente) más fáciles de justificar. Eso no significa, por supuesto,
que las Farc renunciarán a su rentable actividad de secuestro para cobrar
rescate.
La liberación de rehenes también debe verse en el contexto de un desastroso
2008 para las Farc y su desesperación por recobrar una audiencia internacional.
Tan pronto las Farc anunciaron que no habría más liberación unilateral de
rehenes, luego que el Presidente Alvaro Uribe puso fin al rol mediador de su par
venezolano Hugo Chávez a fines de 2007, que las Farc sufrieron cuatro golpes
pulverizadores.
El mito de la invulnerabilidad del comando central de las Farc, o
secretariado, fue sacudido cuando los militares colombianos bombardearon un
campamento de las Farc en Ecuador, matando al segundo líder de las Farc, Raúl
Reyes, y planteando preguntas acerca de la infiltración del ejército en el más
alto nivel del grupo. Un segundo miembro del secretariado, Iván Ríos, fue muerto
por su guardia personal, exponiendo la desilusión en sus filas y el atractivo de
la oferta de clemencia y recompensas del gobierno para quienes deserten. El
legendario líder de las Farc, Manuel Marulanda, o Tirofijo, muere de causas
naturales, y la Operación Jaque produjo el rescate militar de los cuatro más
preciados activos de las Farc -la política Franco-Colombiana, Ingrid Betancourt,
y tres contratistas de EU- de las narices de las guerrillas.
De un golpe, la Operación Jaque privó a las Farc de los focos
internacionales. España, Suiza y Francia, en particular, ahora son indiferentes
transeúntes. El Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ya no presiona a la
administración Uribe detrás de escena para negociar un intercambio humanitario
con las Farc. Incluso Chávez dio la espalda a las Farc, condenando enfáticamente
el secuestro y urgiendo a las Farc que bajen las armas: “la guerra de guerrillas
ha pasado a la historia," dijo Chávez en junio pasado.
No es de extrañar que frente al aislamiento internacional, el repudio interno
luego de las masivas marchas anti-Farc a lo largo de Colombia el año pasado, y
la sostenida presión militar, las Farc traten de adaptarse a la nueva realidad
política y económica en la cual se encuentra. Eso explica porqué se mostraron
tan dispuestas a responder a los esfuerzos de un grupo de intelectuales para
comenzar un “diálogo epistolar" a fines del año pasado para discutir la
liberación de los rehenes. El grupo, que se llama sí mismo Colombianos por la
Paz, arregló las últimas liberaciones. El grupo está liderado por la senadora
Piedad Córdoba, que había trabajado con Chávez durante su periodo como
mediador.
Objetivo político
El objetivo de las Farc es que su
“gesto de buena voluntad" de liberar a los rehenes unilateralmente, socavará la
política de seguridad democrática de Uribe (PSD) lo suficiente como para que los
candidatos presidenciales potenciales harán del intercambio humanitario, tregua
o proceso de paz, el punto central de sus campañas electorales para mayo de
2010.
Las Farc estarán satisfechas con los comentarios de Jara luego de su
liberación. Después de hacer una desgarradora descripción de los rehenes
“literalmente pudriéndose en la jungla", él dijo: “Siento con todo mi corazón
que Uribe no hizo nada por nuestra libertad." Y continuó: “Todo lo que he
escuchado es acerca de la fortaleza y los éxitos de la política de seguridad
democrática. Y si es tan fuerte, ¿puede ser que un acuerdo humanitario lo haga
tambalear?"
Minutos después de hablar con Jara en privado en la ciudad de Villavicencio,
al sudeste de Bogotá, Uribe abordó el tema del intercambio humanitario con la
prensa. Uribe dijo que estaba “listo" para un “serio" acuerdo, toda vez que todo
guerrillero liberado se comprometa a no tomar las armas de nuevo. También se
declaró a sí mismo preparado para discutir un proceso de paz, bajo la condición
que sea “serio".
La palabra “serio" fue mencionada varias veces en la corta conferencia de
prensa de Uribe. Es interpretada de manera diferente por las Farc, pero no por
el público. Equilibrando contra la crítica de Jara está el hecho que Betancourt,
la ex rehén de más alto perfil, ha elogiado la PSD de Uribe. Otro ex rehén, el
ex canciller de Uribe, Fernando Araújo, desea competir por la presidencia y él,
como otros potenciales candidatos Uribistas, como el ministro de defensa Juan
Manuel Santos, no tienen intención de abandonar la PSD, que debido al fuerte
respaldo público equivale a una política de estado.
Casi todos los potenciales candidatos presidenciales están a favor del plan
de Uribe de poner a las Farc de rodillas militarmente, para forzarla a ir a la
mesa de negociaciones en un estado debilitado. Sin embargo, ellos tendrán que
actuar pronto. Quien sea el que se convierta en presidente en 2010 estará
conciente de las limitaciones económicas, y el costo de la guerra pesará
fuertemente. Durante los próximos dos años, Colombia se verá afectada por la
declinación económica, como lo será EU, que es probable que comience a reducir
la asistencia bajo la iniciativa antinarcóticos y de contrainsurgencia del Plan
Colombia.
- Reacción de EU
La liberación de los rehenes ha dado a
la administración Obama su primera oportunidad de fijarse en Colombia. Aunque
hubo un claro cambio de énfasis. El vocero del Departamento de Estado de EU,
Robert Wood, pudo haber expresado la misma línea con relación a las Farc, a la
que acusó de “victimización continua de personas inocentes", pero no expresó
elogios a las políticas de seguridad del Presidente Uribe, un lugar común
durante la administración Bush. En cambio, Wood subrayó la determinación de
Obama de cortejar a Brasil como su principal interlocutor en la región.
“Deseamos hacer un reconocimiento y felicitar a Brasil por el rol que ha
jugado proveyendo un puente aéreo para esa operación," dijo.