El Presidente Felipe Calderón anunció grandes
revisiones al presupuesto de 2009 y envió los cambios al congreso el 8 de
octubre. Igual que los gobiernos de derecha alrededor del mundo, Calderón se
dispone a usar dinero público para impulsar la economía real y mitigar los
efectos de la crisis financiera en EU. Macro-económicamente, la economía
mexicana está en una posición aceptable. Se debe a que los dos gobiernos pasados
condujeron políticas fiscales estrictas. El resultado de esa sobriedad es que el
gobierno actual tiene los recursos que necesita para mantener la economía
creciendo. El problema para Calderón podría ser que el ánimo internacional por
más (en vez de menos) participación del gobierno, pueda significar que el
congreso hará que la reforma clave del monopolio petrolero estatal, Petróleos
Mexicanos (Pemex), sea incluso más modesta que la propuesta original de
Calderón.
El
elemento clave de Calderón en la revisión del presupuesto es más gasto del
gobierno, incluso aunque la economía es probable que decline en 2009. Este es un
giro total de las recetas tradicionales abogadas por el FMI, y criticadas por economistas
prominentes como Joseph Stiglitz, el ex jefe economista del Banco Mundial y ganador
del premio Nobel. Stiglitz se hizo famoso por sus críticas al FMI por
abogar que los gobiernos asiáticos recorten sus presupuestos cuando la última
crisis financiera internacional, hace una década. La receta del FMI de “ajustes estructurales"
en los '80 y los '90 en América Latina disminuyó el
rol del estado en la mayoría de las economías en la región.
Lo significativo del presupuesto revisado de Calderón, es que un gobierno
de derecha está abandonando la ortodoxia previa: el peligro de esa movida es que
el debate político en México ahora será acerca de cuanto más grande debe ser
el rol del estado en la economía mexicana, y no discutir si el
rol del gobierno debe incrementarse o no. Es significativo que la prescripción de
Calderón por más gasto público e, inevitablemente, un considerable déficit fiscal
inmediatamente obtuvo la bienvenida del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), el
principal partido opositor en el congreso. El PRD aprobó el paquete,
simplemente porque Calderón dijo que no habrá recortes en el gasto público.
Calderón está
proponiendo impulsar el gasto público en M$53bn (US$4,4bn) en 2009. En un presupuesto
de M$2,2 trillones (US$268bn, a la tasa de cambio cuando el presupuesto fue
enviado al congreso en setiembre), el estímulo luce modesto. El problema
político es que al aceptar el argumento que los gobiernos deben hacer más,
Calderón hallará difícil evitar que el congreso duplique o incluso triplique
el estímulo, especialmente si el panorama para la economía global continúa oscureciéndose.
Otra
razón por la que el PRD dio la bienvenida al plan
de Calderón es porque luce como una pálida imitación de lo que Andrés
Manuel López Obrador, el radical de izquierda (y el PRD), candidato
del PRD para la presidencia en 2006, había propuesto durante su campaña.
El plan
de Calderón contiene cuatro elementos. El primero es impulsar el gasto público en
infraestructura. El segundo es cambiar las reglas sobre la forma que el dinero
público se gasta en proyectos de infraestructura para que se gaste con mayor eficiencia.
El tercer elemento es comisionar la construcción de una nueva refinería de petróleo para
el país. Este es un gran cambio de política: México no ha construido
una nueva refinería en 30 años, en la campaña de 2006, López Obrador
había propuesto construir cinco nuevas refinerías que, dijo, se pagarían por
sí mismas porque eliminaría la necesidad de México de importar combustible y otros
productos refinados. En la actualidad, México exporta petróleo crudo (comparativamente barato)
pero importa una creciente proporción (mucho más caro) del combustible que consume.
El cuarto elemento del programa de Calderón es incrementar el
apoyo a las pequeñas y medianas empresas. El quinto elemento es
más liberalización comercial, apuntando a hacer más competitivas a las empresas mexicanas.
Calderón dijo que las revisiones en el presupuesto fueron diseñadas
para reflejar el cambiado panorama económico. Dijo que el gobierno ahora calcula que
el efecto de la declinación económica en EU recortaría los ingresos del gobierno
en M$28bn en 2009. Eso parece optimista. La cifra que Calderón
cita es sólo cerca de 1,1% del presupuesto original para 2009. Dada la
evidencia anecdótica y estadística de lo que está ocurriendo en la
economía de EU, México hará bien en escapar a tan bajo costo.
Hay una clara (aunque anecdótica) evidencia que los emigrantes económicos de México en
EU están volviendo a su país de origen o mudándose a otras partes. Eso
inevitablemente recortará el flujo de las remesas, que son una fuente importante de
ingresos, en especial en las áreas rurales más pobres. El peligro para el
gobierno federal es que un colapso en las remesas conducirá al
malestar social. Como el gobierno ya está desplegando el ejército en un tercio
de los estados del país, en una sangrienta (y crecientemente impopular)
guerra contra las bandas de drogas, el malestar podría convertirse en levantamiento.
Las remesas y
las exportaciones de bienes manufacturados a EU son factores clave en la economía
del país, y ambas serán afectadas por una recesión (para no mencionar una
depresión) en EU. Para el gobierno mexicano, la variable económica clave
es el precio del petróleo. El petróleo, en la forma de impuestos a
las ventas internas de combustibles y las exportaciones de petróleo crudo,
provee entre 35% y 40% de los ingresos del gobierno cada año.
En la revisión del presupuesto, Calderón redujo
el pronóstico del precio promedio de exportación del petróleo mexicano en 2009, de
US$80 el barril, a US$75. Esto aún parece optimista, dado que
el petróleo mexicano cerró el 8 de octubre en US$76,2 el barril.
El gobierno de Calderón
ha reducido su pronóstico de crecimiento del PBI para 2009, de 3% a 1,8%
y recortó el pronóstico de crecimiento para este año, de 2,4% a 2%.
Por separado, el FMI en su Panorama Económico Mundial, dice que México sería
uno de los países más afectados por la crisis financiera en
EU. El FMI rebajó su pronóstico de crecimiento general en América Latina para
2009, de 5% a 3%. Y dice que México estaría en
la parte más baja de la lista con un crecimiento de 1,8%.
Calderón argumenta que la fuerte posición macroeconómica de México significa
que puede gastar más dinero sin caer en problemas. El FMI coincide. Su
pronóstico para el déficit de cuenta corriente de México para 2008
será sólo de 1,4% del PBI se elevará a sólo 2,2% en 2009.
Calderón también enfatizó que el sistema financiero mexicano estaba en condición
aceptable y que el paquete no representa ninguna clase de rescate bancario.
El Peso
El Banco de México
intervino fuertemente en el mercado de cambio el 8 de octubre, invirtiendo US$2,5bn para
frenar la caída del peso. Aun así, el peso cerró en M$12,66 contra el
dólar en el mercado interbancario luego de llegar a M$13,7 en la mañana.
El banco central tiene US$90bn en reservas, y planea invertir US$400m por día
para tranquilizar el mercado desde el 9 de octubre. Hace un
par de meses, cuando México pagó alguna deuda en dólar, el peso estaba
debajo de M$10 por dólar. En el presupuesto revisado, el ministerio
de finanzas pronostica una tasa de cambio promedio del dólar de M$11,2.
El pronóstico
para 2009 es plausible porque lo peor de la volatilidad del peso es
probable que haya pasado. En los dos años últimos, los inversionistas
extranjeros han incrementado su tenencia de deuda mexicana, denominada en pesos, de US$12,4bn
a US$32,7bn. Como los inversionistas se apoyaban sobre sus ganancias en
México, ellos la han estado tomado para compensar pérdidas en otras partes.
Tijuana
El 2 de octubre, otros
ocho cuerpos, todos asesinados de un solo disparo en la cabeza, fueron
arrojados fuera de un colegio infantil en Tijuana, México. Los pistoleros se
están burlando del gobierno: arrojaron una docena de cuerpos fuera de otra
escuela el 29 de setiembre. El procurador del estado, José Manuel Yepiz,
afirma que las muertes son resultado de una guerra interna en la principal
banda de Tijuana, que es manejada por la familia Arellano
Félix.