“De los 15 países con mayor grado desigualdad en el mundo, 12 están
en América Latina -y eso es inaceptable." Esta fue una de las varias
conclusiones de las irrefutables estadísticas destacadas por el director
latinoamericano del Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD), Heraldo Muñoz, la
semana pasada, durante su presentación del Indice (anual) de Desarrollo Humano
(IDH) y el informe anual que lo acompaña. Estaba incluido por primera vez el
nuevo “Indice de Desarrollo Humano Ajustado a la Desigualdad" (IDHAD), que
reduce brutalmente lo que de otro modo podría haber sido un desempeño respetable
de la mayoría de los países latinoamericanos que figuran en el IDH, dejando al
desnudo las pretensiones regionales de desarrollo.
“Nuestros países desafortunadamente son los campeones de la desigualdad
global, aunque algunos países como Brasil, Chile y otros han hecho progresos,"
alegó Muñoz mientras presentaba el informe anual titulado Real Riqueza de
las Naciones: Las Sendas hacia el Desarrollo Humano, en Montevideo,
Uruguay. “La desigualdad impacta negativamente sobre la gente, la economía y a
la sociedad en su conjunto," siguió diciendo Muñoz. Dijo que se han hecho
importantes progresos en el combate a la pobreza, pero que “una de cada 10
personas sufre de pobreza 'multidimensional' (otro nuevo índice separado en el
informe), comparado con una persona cada 33 en Europa del Este y Asia
Central."
El informe fue anticipado por la difusión previa este año de un informe del
capítulo regional del PNUD, Actuando Sobre el Futuro: Rompiendo el Ciclo
Intergeneracional de la Desigualdad [IL-10-30]. En ese informe, Muñoz
señaló que abordar la desigualdad debía convertirse en una prioridad política en
la agenda de países a lo largo de la región; que “los programas de
transferencias condicionadas de dinero", como Bolsa Família en Brasil,
Oportunidades en México, y Chile Solidario, fueron todos desarrollos positivos
pero que aún representan un porcentaje mínimo del PIB, menos del 0,6%; que la
educación más allá de los niveles de la escuela primaria y el acceso a las
infraestructuras y servicios básicos eran esenciales para estimular la movilidad
social y lograr un nivel más alto de desarrollo nacional.
Una yuxtaposición del IDH y el IDHAD subraya de manera indeleble lo señalado
por Muñoz (ver tabla más abajo). El IDH mide la expectativa de vida;
conocimiento y educación; y el estándar de vida a través de la paridad en el
poder de compra. El IDHAD mide la desigualdad dentro de cada una de esas tres
dimensiones y es un intento de responder a las críticas al IDH como proveedor de
falsedades a través de arbitrarias ponderaciones de solamente una pequeña
selección de indicadores sociales que no toman en cuenta las disparidades
sociales. Hubo algunas caídas masivas de Bolivia (cayendo 17 lugares en la tabla
y en 38% en su puntaje en el IDH) y Perú (cayendo 26 lugares y 31%). El que
encabezaba la tabla serial, Chile, también cayó 10 lugares y en 9% en su puntaje
en el IDH, dejando a Uruguay al tope del IDHAD. Argentina y Colombia aparecen
con un desempeño deplorable -y Brasil no lo hace mucho mejor. Solamente Ecuador
y Nicaragua mejoraron sus posiciones con relación al IDH (subiendo tres y nueve
lugares respectivamente).
El promedio del coeficiente Gini de la región, que mide la desigualdad de
ingresos (pero no la oportunidad), es también 65% más alto que los países
desarrollados y 18% que Africa Sub-Sahariana. Dos tercios de la región, incluido
Chile, tiene un coeficiente Gini de más de 0,5, donde la desigualdad es
considerada severa, y los demás están todos por encima de 0,4.
El deplorable desempeño de Bolivia en el IDHAD es llamativo cuando se compara
contra otro influyente índice anual -el 'Indice de Desarrollo Democrático' (IDD)
regional, difundido por la Fundación Konrad Adenauer y Polilat.com . El IDD mide
el rango de 18 países en la región (ver tabla más abajo). No es
comparable directamente, tomando en cuenta la calidad de vida, como también la
calidad institucional, el respeto por los derechos civiles y las libertades,
corrupción, participación democrática y derechos humanos. Pero, en esa tabla,
Bolivia hace el mayor avance único, trepando cinco lugares hasta el 13ro, y eso
se debe no a las mediciones no relacionadas con el IDH, como la calidad
institucional, sino con medidas directamente relevantes para reducir la
desigualdad social.
El informe que acompaña al IDD destaca una importante recuperación en los
indicadores de salud de Bolivia, especialmente la mortalidad infantil, y la
construcción de hospitales y centros médicos. Señala que el desempleo y el
número de hogares que viven bajo la línea de la pobreza ha mejorado
sustancialmente: la pobreza extrema ha caído de 37,7% a 20,3% desde 2006.
También alega que el analfabetismo ha sido erradicado desde diciembre de 2008,
con más de 1,5m de personas aprendiendo a leer y escribir a través del programa
cubano Yo Sí Puedo.
El IDD también felicita al gobierno boliviano por la implementación de tres
políticas sociales a un costo de US$332m por año para el estado: el Bono
Juancito Pinto, un subsidio de Bol$200 (US$30) que beneficia a unos 1,8m de
niños, que ha reducido la deserción escolar de 5% a 3% desde 2006; Renta
Dignidad, un programa universal para bolivianos de más de 60 años que carecen de
pensiones; y el Bono Juana Azurduy, para mujeres embarazadas o aquellas con
hijos menores de dos años, entre las cuales la desnutrición infantil ha caído de
27% a 15% en los últimos cuatro años.
El mal desempeño de Ecuador en el IDD, donde languidece cerca de lo más bajo
de la tabla, comparado con el IDHAD, donde es uno de sólo dos países en la
región que ha mejorado su posición con relación al IDH, también llama la
atención. Eso no se debe a una comparativamente mayor igualdad en el ingreso: el
coeficiente Gini de Ecuador, en 54,4, está entre los peores en la región. Más
bien es debido a una percibida mayor igualdad en la educación y la salud. El
informe IDD no comparte esa evaluación, y como Walter Spurrier, un veterano
analista ecuatoriano arguye en el diario local El Comercio el 9 de noviembre: “a
diferencia de otros países, en ese es superado por otros países: el gasto
militar en Ecuador eclipsa el gasto en ambos, salud y educación."
Si Bolivia y Ecuador parecen ser las mayores anomalías, por lo demás hay una
amplia correlación entre las posiciones del país en las dos tablas. Los ocho
países más importantes son iguales e n ambas tablas: Chile retiene su posición
en la cumbre de ambas tablas; Brasil es octavo en ambas, y los demás varían.
Uruguay le arrebató el segundo lugar a Costa Rica en el IDD. Junto con Chile,
ellos son los únicos tres países que terminaron con más de 7,5 puntos en el IDD,
lo que es clasificado como 'alto desarrollo democrático'.
Sólo cinco países caen dentro del 'desarrollo democrático medio' de 4,5 a 7,5
puntos: Panamá, Perú, Argentina, México y Brasil. Perú y Argentina saltaron
sobre México, que cayó un punto completo, la mayor caída individual además de
Honduras. Eso se debe en primer lugar a la sangrienta lucha del gobierno
mexicano para combatir a las bandas de tráfico de drogas y la aguda caída de la
economía.
Colombia permanece como noveno donde encabeza a los 10 países que son
considerados que sufren un 'bajo desarrollo democrático' (0 a 4,5 puntos). Esta
es una censura a la 'política de seguridad democrática' del ex presidente Alvaro
Uribe, y explica en parte porqué su sucesor, Juan Manuel Santos, está impulsando
las propuestas de 'prosperidad democrática' para mejor cuidado de la salud y la
educación.
Honduras fue testigo de la más precipitada caída en el IDD, cayendo siete
lugares en el índice 2009 hasta el piso de la tabla, como resultado del golpe de
junio de 2009 y el consiguiente retroceso para el proceso democrático. La
República Dominicana también se desempeñó pobremente, cayendo cuatro lugares
para languidecer en el lugar 17mo. El informe afirma que el gasto en educación y
salud permanece bajo e ineficiente, mientras que por otro lado, no hubo
progresos en la lucha contra la corrupción y sólo mínimos avances en la
reducción de la mortalidad infantil y la pobreza. Eso implicó que la oposición
dominicana afirmara sin rodeos, que el Presidente Leonel Fernández le otorga más
significación a su rol como mediador regional que llevar adelante una agenda de
reforma interna.
El Salvador trepó cuatro lugares en el Indice de Desarrollo
Democrático (IDD) al lugar 11ro. La recuperación de El Salvador puede ser
atribuida al éxito del Presidente Mauricio Funes en trascender la polarización
política tradicional que aflige al país, convirtiéndolo a cierta distancia en el
más popular presidente en la historia de El Salvador. El informe IDD también
trata de responder a una crítica frecuente en las tablas anuales -que ellas
están en discrepancia con un monitoreo más dinámico en los desempeños- señalando
que varias de las políticas sociales que están siendo implementadas por Funes
deberían mostrar a El Salvador elevándose más alto en el índice de 2011.
Uno de los nuevos índices en el Informe sobre Desarrollo Humano es
el Indice de la Desigualdad de Género, que muestra brechas de género en la salud
reproductiva, en el poder otorgado y la participación en la fuerza laboral. La
desigualdad de género es más marcada en Centroamérica, específicamente en
Guatemala (que ha ganado notoriedad por los asesinatos cuyas víctimas son
mujeres), Nicaragua y Honduras.
Indice de Desarrollo Democrático (IDD)
2010*
| Posición |
País |
Puntaje |
| 1 (1) |
Chile |
10 (10) |
| 2 (3) |
Uruguay |
9.7 (9.3) |
| 3(2) |
Costa Rica |
9.3 (9.7) |
| 4 (4) |
Panamá |
6.1 (7.2) |
| 5 (7) |
Perú |
5.8 (5.6) |
| 6 (6) |
Argentina |
5.7 (5.9) |
| 7 (5) |
México |
5.5 (6.5) |
| 8 (8) |
Brazil |
4.7 (4.5) |
| 9 (9) |
Colombia |
4.3 (4.1) |
| 10 (10) |
Paraguay |
3.6 (3.86) |
| 11 (15) |
El Salvador |
3.5 (3.5) |
| 12 (14) |
Venezuela |
3.4 (3.6) |
| 13 (18) |
Bolivia |
3.1 (2.6) |
| 14 (12) |
Nicaragua |
3.04 (3.8) |
| 15 (17) |
Guatemala |
3.0 (3.3) |
| 16 (16) |
Ecuador |
2.9 (3.48) |
| 17 (13) |
Dominican Republic |
2.7 (3.7) |
| 18 (11) |
Honduras |
2.5 (3.85) |
* Las cifras entre paréntesis indican posición y puntaje en la tabla
2009.
Indice de Desarrollo Humano de la ONU (IDH)
2010*
| Posición |
País |
Puntaje |
IDHAD |
Gini |
| 45 (=) |
Chile |
0.783 (0.779) |
-10 |
52.0 |
| 46 (=) |
Argentina |
0.775 (0.772) |
-21 |
48.8 |
| 52 (=) |
Uruguay |
0.765 (0.760) |
-2 |
47.1 |
| 54 (-1) |
Panamá |
0.755 (0.751) |
-20 |
54.9 |
| 56 (-2) |
México |
0.750 (0.745) |
-8 |
51.6 |
| 62 (-1) |
Costa Rica |
0.725 (0.723) |
-6 |
48.9 |
| 63 (=) |
Perú |
0.723 (0.718) |
-26 |
50.5 |
| 73 (+4) |
Brazil |
0.699 (0.693) |
-15 |
55.0 |
| 75 (-2) |
Venezuela |
0.696 (0.696) |
-1 |
43.4 |
| 77 (+1) |
Ecuador |
0.695 (0.691) |
+3 |
54.4 |
| 79 (+1) |
Colombia |
0.689 (0.685) |
-18 |
58.5 |
| 88 (=) |
Dominican Republic |
0.663 (0.660) |
-7 |
48.4 |
| 90 (=) |
El Salvador |
0.659 (0.655) |
-14 |
46.9 |
| 95 (-3) |
Bolivia |
0.643 (0.637) |
-17 |
57.2 |
| 96 (+1) |
Paraguay |
0.640 (0.634) |
-6 |
53.2 |
| 106 (=) |
Honduras |
0.604 (0.601) |
-4 |
55.3 |
| 115 (=) |
Nicaragua |
0.565 (0.562) |
+6 |
52.3 |
| 116 (=) |
Guatemala |
0.560 (0.556) |
= |
53.7 |
| 145 (-1) |
Haití |
0.404 (0.410) |
-7 |
59.5 |
* Las cifras entre paréntesis indican posición y puntaje en la tabla
2009.
Países Caribeños incluidos en el IDH
| 42 (=) |
Barbados |
0.788 (0.787) |
- |
- |
| 43 (=) |
Bahamas |
0.784 (0.783) |
-4 |
- |
| 59 (+1) |
Trinidad & Tobago |
0.736 (0.732) |
-2 |
40.3 |
| 78 (-3) |
Belize |
0.694 (0.694) |
-16 |
59.6 |
| 80 (-1) |
Jamaica |
0.688 (0.686) |
+9 |
45.5 |
| 94 (-1) |
Suriname |
0.646 (0.643) |
-7 |
52.8 |
| 104 (=) |
Guayna |
0.611 (0.605) |
+7 |
43.2 |